The Silence of the Mole Review

Tiempo de interpretar: 3 minutos

El silencio del topo


Descargar mas Aqui:

No se han encontrado entradas.

En Guatemala hay muy poco material fílmico de los primaveras 70. A excepción de las imágenes conservadas gracias al contrabando o grabadas por extranjeros, todo fue destruido por un régimen marcial que intentaba ocultar las huellas de sus innumerables atrocidades y violaciones de derechos humanos. Durante esta etapa, sin incautación, el periodista Elías Barahona logró infiltrarse en el gobierno como Dirigente de Prensa del sanguinario Donaldo Álvarez Ruiz, el ministro del Interior que orquestó el crimen, la tortura y la desaparición de innumerables opositores políticos. Arriesgando su vida y la de su tribu, Barahona utilizó las sombras para exceptuar personas, combatir el silencio impuesto por el gobierno y arrojar luz sobre sus fechorías. Su historia la cuenta Anaïs Taracena en el extraordinario documental El silencio del topo.

Barahona es comparado por un amigo con el Alicia en el país de las Maravillas Micho de Cheshire; aunque sonriendo, supo desaparecer y rendir el silencio, cualidades que lo convertían en un valentísimo informador. Sin incautación, la película nunca romantiza este trabajo como si fuera una especie de papel de Hollywood. En cambio, explora las complejidades de su vida bajo el miedo y en un estado obligatorio de desconfianza en dirección a las personas que lo rodean. En el metraje más inquietante, somos testigos de cómo Barahona confirma la existencia de escuadrones de la asesinato encargados de cazar y matar a la examen. Incluso revela el papel prominente de Estados Unidos en el matanza guatemalteco: el entrenamiento de tropas, la formación de grupos paramilitares y las estrategias de guerrilla psicológica que reflejan Vietnam y que se utilizaron para matar y destruir zonas enteras. Estas son solo algunas de las escalofriantes explicaciones que ofrece.

Por otra parte de resaltar el heroísmo de Barahona, el documental es una aparejo invaluable para conocer la historia de las voces de quienes la vivieron o estudiaron el tiempo suficiente. El director montó la película con el apoyo de entrevistas con colegas y familiares de Barahona, con secuestros sobrevivientes y periodistas de la época. Como resultado, no se desperdicia ninguna conversación. Cada uno es como una pincelada sobre un paramento que intenta revelar la historia de violencia vivida en Guatemala. El trabajo de Taracena recopilando todos estos testimonios es ejemplar cedido el enorme temor que aún existe en torno al tema.

El arsenal secreta de El silencio del topo es la propia narración de Taracena: tranquila, segura y poderosa, como un hipnótico susurro al oreja que te lleva de la mano a través de los horrores de la guerrilla. Este factor se combina con tomas poéticas e inquietantes de los pasillos y oficinas que ocupó Álvarez durante su gobierno; la iluminación le da una cualidad horrible a cosas tan simples como un sillón para recordarnos que, sentado en este vetusto mueble, un hombre ordenó la matanza de miles de inocentes.

“Cepa” es la respuesta de un archivero de la Cinemateca Franquista al ser interrogado sobre lo que recuerda de Álvarez. Nos ayuda a comprender el borrado de testimonios fílmicos sobre la mortandad. Pero no todo está perdido, pues Taracena realiza una destacada calado de recuperación y nos muestra imágenes perdidas de la época: testigos visuales del clima de miedo y represión.

En 2014, Elías Barahona testificó en un cordura sobre el incendio de 1980 provocado por las autoridades de la Embajada de España en el que murieron 36 personas. Su experiencia y sus testimonios como infiltrado apoyaron el deporte de la conciencia. Más tarde ese día, habló con Taracena y, unas semanas a posteriori, falleció. Es como si, antiguamente de finalmente poder descansar en paz, solo hubiera estado esperando una última oportunidad para honrar su profesión de periodista y, como Taracena exploración complementar con El silencio del topo, para rajar los fanales de un país con miedo a un embajador de violencia que aún se siente en sus calles.

En Guatemala, las escuelas y los libros de historia no hablan mucho de lo ocurrido en los primaveras setenta y ochenta. Todavía hay miedo y divisiones; chocar el tema de la guerrilla es «políticamente incorrecto». Es por eso que El silencio del topo es una aparejo cinematográfica tan indispensable y un ejemplo del poder del cine documental: exploración dar a conocer un capítulo confuso que muchos intentan olvidar o incluso ocultar, y lo hace destacando a Barahona, un hombre que tuvo las audacia de ir donde pocos. atrevido.

El silencio del topo era proyectado como parte de DOC NYC 2021.

El silencio del topo

8.5 / 10

TL; DR

El silencio del topo es una aparejo cinematográfica tan indispensable y un ejemplo del poder del cine documental: exploración dar a conocer un capítulo confuso que muchos intentan olvidar o incluso ocultar, y lo hace destacando a Barahona, un hombre que tuvo las audacia de ir donde pocos. atrevido.

Deja un comentario